Noemi Pérez es psicóloga Forense Titular y se presenta a las elecciones andaluzas como número uno por PACMA en la provincia de Granada. Ha enfocado su trayectoria profesional a la Formación y a la Coordinación de Proyectos, especializándose en Psicología Jurídica y Forense. Se define como antiespecista y, desde los 18 años, es defensora de los derechos de todos los animales, «humanos y no humanos». Colabora desde entonces con diferentes asociaciones y protectoras de animales y considera imprescindible que se siga evolucionando hacia una sociedad más justa y equitativa para todos, en la que prime el respeto y la igualdad.

Pregunta ¿Cuál crees que son los principales problemas de Andalucía en materia de protección animal?

Respuesta. Es un orgullo ver como Andalucía avanza en el respeto y la consideración, cada vez en mayor medida, hacia todos los animales. Es evidente que estamos progresando como sociedad en el buen camino y eso se refleja en la cantidad de personas que nos apoya. Sin embargo, la realidad que viven los animales en nuestra tierra es terrible. Cada día nos encontramos con multitud de animales abandonados a su suerte, perros, gatos, conejos o hurones, entre otros. Nos horrorizamos cuando conocemos la cantidad de animales que se cazan cada año en nuestros campos, concretamente en 2017 murieron más de 5 millones y medio de animales, según los datos de la Consejería de Medio Ambiente; y se nos hiela la sangre con los festejos taurinos y los espectáculos en los que se utilizan animales a los que se les tortura y se les maltratada de forma reiterada, en ocasiones hasta la muerte.

Estas son solo algunas situaciones de las muchas que sufren los animales. Por eso centramos todos nuestros esfuerzos en impulsar planes de acción política que consigan los cambios legales y normativos necesarios para cambiar, de una vez por todas, esta cruel realidad. Queremos ser ejemplo de respeto, solidaridad y no discriminación en todos los sentidos y sin distinciones.

P. Te has referido a la caza, ¿qué opinión te merece?

R. La caza es una actividad que atenta contra la vida de millones de animales cada año en Andalucía, así como contra nuestros campos y ríos, vertiendo grandes cantidades de plomo que suponen un grave riesgo para el medio ambiente. Además, es inadmisible que no podamos disfrutar de la naturaleza libremente con nuestra familia, puesto que la mayoría del territorio está destinado a la actividad cinegética. Por eso, somos la única opción política que aboga por la prohibición coherente y definitiva de la caza.

P. Qué decir de la tauromaquia, el emblema del maltrato…

R. Según datos oficiales, Andalucía se encuentra entre las 5 comunidades autónomas con mayor número de eventos taurinos. Sin embargo, estos datos también plasman una caída de más del 60% de estos eventos desde el año 2007 en nuestro país. Por suerte, somos muchos en Andalucía los que no entendemos cómo se puede disfrutar con la tortura y la muerte agonizante de un animal. Somos muchos los que consideramos que es el momento de acabar con esta cruel práctica definitivamente y los que estamos implicados cada día trabajando para que esto se materialice.

P. ¿Cuál es tu trayectoria como animalista?

R. Me defino mejor como antiespecista. Es un término novedoso, que ya ha de ir conociéndose, y es muy sencillo. Al igual que no discrimino a nadie por motivos de raza, género, identidad o sexo, entre otras, tampoco lo hago por motivos de especie. Al igual que yo, hace ya mucho tiempo personas como Pitágoras, ya entendían que todos los animales, tanto humanos como no humanos, merecen la misma consideración moral, que se les respete y que se protejan sus derechos. En este sentido, con 17 años llegó a mi vida Yael, fruto de una camada no deseada y al que dimos un hogar. Desde ese momento, empecé a concienciarme de la necesidad de cambiar la realidad que viven los animales y comencé a luchar por sus derechos. Hice la transición hacia una alimentación libre de sufrimiento y, al poco tiempo, formé parte del Colectivo Andaluz Contra el Maltrato Animal, del que fui Delegada por la provincia de Málaga. Además, he colaborado todo este tiempo con protectoras de animales y refugios en los que he podido conocer de primera mano la cruel realidad del abandono y el maltrato que padecen cientos de perros y gatos de nuestra comunidad.

Inmersa en este mundo de activismo directo, comprendí que, para cambiar la realidad que viven los animales no humanos, necesitábamos conseguir cambios normativos que los protegiesen y ofreciesen un marco de protección. Esto se materializaba dentro de la esfera política y la única opción coherente en este sentido era, y sigue siendo, el Partido Animalista Contra el Maltrato Animal, del que formo parte desde hace cuatro años.

P. ¿Colaboras con otras causas?

R.  Sí, por mi formación como psicóloga y mi vocación prosocial he formado parte, durante cuatro años, del programa Razones para Vivir en pro de la prevención del suicidio para personas en riesgo de exclusión social. También he colaborado con el Teléfono de la Esperanza en este sentido. El suicidio es la primera causa de muerte no natural en nuestro país, por encima de los accidentes de tráfico, y aún así, sigue siendo un tema tabú hoy en día. Por ello, trabajo para desmitificar y desestigmatizar el suicidio y todo lo relacionado con la salud mental. Además, me siento implicada con otras problemáticas como el sinhogarismo que afecta a más de 30 mil personas en nuestro país, y la protección de las miles de personas refugiadas que llegan a nuestra comunidad pidiendo asilo y seguridad.

P. ¿Cuáles son los principales problemas de los andaluces?

R. Los andaluces tenemos la suerte de vivir en la tierra de la calidez, por el clima del que disfrutamos y, sobretodo, por la gente que aquí vivimos y que hacemos Andalucía. Nos enfrentamos al grave problema del desempleo. Existen, aún hoy, muchos empleos estacionales asociados al sector turístico que no permiten un desarrollo estable y consistente de las familias. Lo que se une con la dificultad en el acceso a una vivienda, debido por ejemplo al precio de la vivienda de alquiler, incrementado en España en un 18,6% en los últimos años. Ante esto, necesitamos políticos comprometidos y valientes que luchen por mejorar nuestros derechos.

P. ¿Porqué crees que Andalucía aún no es pionera en materia de medio ambiente?

R. Nos enfrentamos a un evidente agotamiento de los recursos, al cambio climático y a la destrucción de la biodiversidad. Sin embargo, no existe una preocupación política real en cuanto a cuidar y proteger este maravilloso entorno en el que vivimos. Necesitamos que la protección del medio ambiente se convierta en una de las prioridades de la agenda política, puesto que esto se traduce en cuidar nuestro hogar.

P. ¿Por qué necesita Andalucía a PACMA en el Parlamento regional?

R. Andalucía necesita tener en su Parlamento a PACMA para que representen la voz de las miles de personas que claman, cada vez más, en nuestra sociedad en favor de los derechos de los animales, el medio ambiente y la justicia social. Porque somos la única opción política coherente con la defensa de todos los animales. Somos el único partido que lucha por ellos sin dilaciones y de forma continuada.

P. ¿Crees que otros partidos están haciendo lo suficiente por los animales?

R.  La realidad es palpable por cualquier ciudadano. Cada día se demuestra que la voluntad política por cambiar, de forma real, la terrible realidad que viven los animales brilla por su ausencia. Lo único de lo que somos testigos es de promesas sin intención real que no se materializan, de parches que se aplican en momentos de conveniencia y de una falta total de coherencia política en la defensa de los derechos de los animales.

P. ¿Dónde está para ti el corazón de Andalucía?

R. Sin duda, el corazón de Andalucía está en cada una de las persona que conformamos esta tierra. En cada una de las que luchamos a diario por mejorar las condiciones de vida y el bienestar social de los andaluces y andaluzas, así como en todos los animales con los que compartimos nuestra vida y entorno.

P. ¿Y de la provincia por la que te presentas?
R. Palpita en cada paso que puedes dar al pasear por sus emblemáticas calles, al contemplar la Alhambra, al tapear o al hablar con la gente. Ha sido una ciudad que me ha acogido enseguida y en la que no tienes más que pasar un día para imbuirte en su ambiente y sentirlo.

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