Eduardo Aranyó, el candidato de PACMA por Cádiz al Parlamento de Andalucía, es publicista y redactor en editoriales de España y Francia. Una de esas personas de Andalucía reconocidas por su incansable lucha por los derechos de los animales. Ha sido Coordinador de PACMA en Cádiz hasta 2017, pero sigue vinculado a su partido, como no podía ser de otra manera para una persona que lleva años luchando contra quienes legitiman el sufrimiento, la tortura o la humillación pública de animales en Cádiz. Sueña con una Andalucía libre de maltrato animal y tiene claro que el apoyo a PACMA es la mejor herramienta para conseguirlo. ¡Toda una institución en el Partido Animalista!

Pregunta. ¿Cuál crees que son los principales problemas de Andalucía en materia de protección animal?
Respuesta. Los animales nos necesitan porque tienen una gran cantidad de problemas en Andalucía. La Junta de Andalucía sigue mirando hacia otro lado ante maltratos cada vez más rechazados como la tauromaquia, la permisividad con los cazadores y el furtivismo, el creciente abandono de perros y gatos o la falta de un único registro nacional de animales de compañía. El escaso interés por parte de las administraciones públicas para abordar la problemática de la recogida y protección de los animales abandonados en la vía pública es otro de los grandes problemas. Pero también podemos hablar de la proliferación de zoológicos, acuarios y de toda cautividad con fines de entretenimiento; los espectáculos y festejos con animales, la compra venta de animales de compañía… Todos estos problemas, y algunos más, me parecen de primer orden y debemos abordarlos sin más dilación. Los animales ya no pueden esperar a nadie.

P. La caza se ha expuesto a un enorme debate en esta campaña…
R. Matar animales por “deporte” es inhumano. En realidad se trata de una perversión sádica alejada de cualquier empatía con la capacidad de sentir de los animales y del respeto por la biosfera. El colmo es utilizar a otros animales para cazar, algo que debería estar terminantemente prohibido. Qué decir del arsenal que está en manos de los cazadores. Cada año se producen bastantes accidentes en los que también las personas acaban convertidas en víctimas. Ellos se siguen presentando como amantes de la naturaleza, pero están contaminando todos los campos, regándolos con toneladas del plomo de balines y perdigones, metal pesado que luego entra en la cadena trófica y que al final es consumido por los propios humanos.

P. ¿De verdad Andalucía debe estar ligara a la tauromaquia?
R. En pleno siglo XXI no puede seguir existiendo tamaña barbaridad más propia del Coliseo romano y sus luchas de gladiadores. No creo que la tauromaquía tenga nada que ver con nuestra identidad. En la idiosincrasia de ser andaluz ha de contar nuestra capacidad para la nobleza, para la universalidad. Debemos abandonar la barbarie y la superstición. Nosotros lo sabemos, y por eso vivimos en lucha continua por la abolición.

P. Cádiz puede hacer gala de tener un candidato con una dilatadísima trayectoria en el movimiento animalista. ¿Cómo la definiría?
R. Siempre he tenido amor por los animales. No me puedo figurar que alguien no sienta lo mismo que yo. Luego vino un convencimiento más intelectual, fui descubriendo que son capaces de sentir. Más adelante fui conociendo el infierno de las granjas y los laboratorios de experimentación, verdaderos campos de exterminio. El siguiente paso fue el cambio en mi alimentación, no podía alimentarme de aquellos a quienes defendía. Cambié mi estilo de vida. Primero por convencimiento moral, y luego por salud. Verás, los animales no tienen voz en el ágora pública, y además las autoridades políticas y los directores de las empresas del IBEX no quieren escucharla. El PACMA quiere ser esa voz de tantos animales explotados, que sufren y son masacrados. Nuestra intención es acabar con todas esas injusticias.

P. ¿Es por esto que el Parlamento de Andalucía necesita a PACMA?
R. Sí, porque PACMA es la voz de los animales esclavos, explotados, masacrados cruelmente, y porque luchamos por los derechos de todos, no sólo de los animales.

P. ¿No pueden hacer eso los otros partidos?
R. Otros partidos se suben al carro del trabajo que ha ido haciendo el PACMA durante años, pero sólo cumplen una estrategia electoralista. Sólo hay que ver su actuación política en el parlamento. La verdad es que quieren congraciarse con todos. Dicen estar a favor de los animales, pero también de la caza; dicen que vigilarán por el cumplimiento de los derechos animales, pero también están a favor de la tauromaquia; dicen estar en contra de la explotación de los animales como diversión en los circos, pero no piensan prohibir ni perseguir los burro taxis, los coches de caballos… No existe una verdadera preocupación. Son sólo artimañas electoralistas.

P. ¿Ocurre lo mismo con el medioambiente?
R. Sí, hay un enorme extractivismo de las administración respecto a nuestros recursos. Más del 60% de las tierras cultivables están en manos de bancos o terratenientes, y más del 30% llevan varios años convertidas en erial, embargadas por bancos. El mayor negocio agrario de Andalucía son las subvenciones de la UE, no importa la producción y mucho menos los jornales que se puedan crear. Estas subvenciones sólo benefician a los bancos y terratenientes latifundistas. Al mismo tiempo, el sector minero que defienden el resto de partidos es sinónimo de destrucción del medio y de contaminación. Igual que la explotación turística acaba con el litoral. En cuanto a las energías renovables, ya sabemos como el oligopolio de las empresas energéticas está impidiendo su desarrollo. La industria pesquera ha agotado los bancos de peces. No hay una gestión sostenible de los recursos, porque no hay una responsabilidad ni un respeto por el medio ni por la vida. Sólo prima el beneficio inmediato, que por supuesto acaba fuera de Andalucía. Es el saqueo y la esquilmación de la tierra, de las personas y de los animales. A todo ese desatino se unen las consecuencias del cambio climático. Andalucía está bajo grave amenaza de desertización y nadie está haciendo ni un ápice por impedirlo.

P. ¿Cuáles son los principales problemas de los andaluces?
R. El principal problema, de nuevo, es que Andalucía es tratada en España como una colonia interior: es objeto de extractivismo de sus materias primas; de la explotación tercermundista del trabajo de sus gentes. Se le impide desarrollarse industrialmente y ya no tiene una banca propia. La banca española está radicada en Barcelona, Madrid o Euskadi y hacia allí van nuestras plusvalías, que por supuesto no se reinvierten en nuestra tierra. Pero el mayor reto al que se enfrenta Andalucía es gestionar el ya irreversible cambio climático. Vivimos miopes ante esos cambios que se avecinan y no existe ni plan, ni intención, ni nadie que se proponga a luchar contra la desertización y la escasez de agua. Esto repercutirá en todos los ámbitos político, económico, social, cultural, demográfico… La gestión del Parque de Doñana es un disparate, los cultivos intensivos de fresas y frutos rojos está agotando los acuíferos; se están construyendo depósitos de hidrocarburos en su subsuelo y pronto lo recorrerá un gasoducto. Un desastre anunciado.

P. ¿Hace la Junta de Andalucía lo suficiente por su gente?
R. Sin rubor alguno han rescatado con un billón de euros del erario público a la banca y a las grandes empresas, pero a las personas no. Esta administración arroja a las personas y a los animales como basura. No importa el paro y la desesperación de la gente, parece que lo único que importa es la subida de la tasa de ganancia. Aquí incluyo todo el espectro político: demagogos, populistas, vociferadores, mendaces, cínicos, intrigantes, provocadores, vendidos… estos son los verdaderos nombres del resto de partidos.

P. ¿Por eso surge la necesidad de rescatar el verdadero corazón de Andalucía?
R. Sí. Porque el corazón de Andalucía es el de los andaluces: calor, luz, emoción, empatía. Andalucía es tratada por el resto como la autonomía más subdesarrollada de España. Siempre fue así. Pero nosotros siempre hemos conservado la honradez. Si hay algo en Andalucía que represente todo eso es el Parque Nacional de Doñana con toda su abundancia y diversidad de vida y, reitero, actualmente en peligro de desaparecer por la explotación económica y los depósitos de hidrocarburos.

P. ¿Dónde reside el corazón de Cádiz?
R. La verdad es que Cádiz es única. Tiene costa al Atlántico y al Mediterráneo. En su interior reside una auténtica jungla tropical. Tenemos fauna autóctona africana, como monos en San Roque o camaleones; o bosques propios de Siberia. En Cádiz, en las zonas rurales, aún se conserva un modo de vida tradicional que convive en respeto con los animales. Pero si hay un corazón en Cádiz es la desembocadura del río Guadalquivir, entrada de civilización a la península Ibérica desde tiempos paleolíticos. El Guadalquivir es el curso de agua que alimenta toda Andalucía, y lamentablemente cada día está más contaminado. Si quiero estar en el Parlamento es para defender a mi tierra de todo aquello que la amenaza.

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