Explotación en Andalucía: los burritos de Mijas y los caballos de Sevilla

La explotación animal está en todas partes, incluso en aquellos lugares consagrados por el turismo y el interés del público en su belleza estética o su singularidad histórica. Las calles de ciudades y municipios de nuestro país albergan, muchas veces, en connivencia con los ayuntamientos, una de las formas más crueles de la explotación animal pública que pervive en nuestros días. Los burro taxis de Málaga, los coches de caballos de Sevilla y Córdoba, ocultan, tras la apariencia de un entretenimiento pintoresco para turistas, una industria de explotación y crueldad para con unos animales tan sociables, sensibles e inteligentes como son los burros o los caballos.

PACMA lleva denunciando la situación en la que viven y trabajan cada uno de los 365 días del año los burros del conocido como burro taxi de Mijas, Málaga. La jornada de estos animales comienza en una cuadra mísera, sin apenas espacio para moverse y donde estos burros se encuentran atados sin las más mínimas medidas de seguridad e higiene. Desde esas cuadras, los arrieros los visten y los llevan a los puntos de Mijas donde se encuentran las «paradas» de burro taxi. En esos lugares, los burritos pasan horas y horas atados por una cuerda corta que le impide tumbarse o descansar. Esta situación les acarrea dolor y enfermedades. Son obligados a permanecer en el mismo lugar, mirando a la pared y pareados con otros burros en igual situación. Los propios arrieros reconocen que esta situación favorece que los burritos se vuelvan hostiles entre sí y se golpeen o se muerdan unos a otros.

PACMA lleva denunciando la situación en la que viven y trabajan cada uno de los 365 días del año los burros del conocido como burro taxi de Mijas, Málaga.

El pasado mes de noviembre PACMA denunciaba la muerte de uno de estos burritos en la cuadra donde permanecía. El équido falleció después de horas de agonía sin que su propietario acudiese a socorrerle y ante la impotencia de los vecinos de dicha cuadra que no podían acceder a la misma.

Otra situación similar se da en Sevilla y Córdoba, donde se mantiene la costumbre arcaica del paseo en calesa o de los vehículos de tracción a sangre. En el caso de Córdoba, se trata de un servicio destinado a turistas. Mientras, en Sevilla, aunque la mayoría de la clientela es foránea, pervive en determinadas épocas del año, como por ejemplo la Feria, la costumbre entre determinadas personas, de acudir al Real en coche de caballos.

Tanto en la Feria de Sevilla como en las larguísimas jornadas que los caballos pasan en la calle, sobre el asfalto, en los picos turísticos de la capital andaluza, sin apenas tener tiempo para descansar; no es extraño ver a yeguas y caballos desplomarse agotados por el esfuerzo, la sed y el calor. Por este motivo se han sucedido las protestas de diversos colectivos de defensa de los animales tanto en Málaga, como en Córdoba y Sevilla. Sin embargo los ayuntamientos y las corporaciones de los mismos han hecho oídos sordos ante la reclamación de la ciudadanía de un ocio y un turismo respetuoso con los demás seres y libre de sufrimiento y maltrato.

PACMA ha denunciado en muchas ocasiones estas situaciones de explotación por contravenir diversas normas europeas, autonómicas y estatales sobre protección animal. Concretamente existe una vulneración de la Ley 11/2003, de 24 de noviembre, de protección de los animales de Andalucía, además de la Ordenanza Reguladora de burros-taxis, burros-carros y coches de caballos en el término municipal de Mijas. Por otro lado existen un informe legal y otro veterinario que confirman la opinión de los animalistas.

PACMA propone la elaboración de un Reglamento Europeo de Protección y Bienestar Animal que impida que situaciones como la de los burritos de Mijas se repita. Este articulado prohibirá los espectáculos o la prestación de servicios remunerados con animales. Además regulará y garantizará las condiciones de vida de estos animales, como son su estabulado, el tiempo máximo que pueden permanecer en pie o al sol.

Si quieres que este tipo de situaciones de explotación y maltrato sobre animales tan amables y cariñosos como los burros deje de suceder, vota pensando en el bienestar de los animales. VOTA PACMA.